A partir del 1 de noviembre comienza el Día de los Muertos, una celebración que dura dos días para que los espíritus visiten nuestro mundo. El primer día es para los niños que han fallecido y el segundo para los adultos.
El Día de los Muertos es conocido como una celebración hispana, pero realmente no empezó como el Día de los Muertos que conocemos hoy en día. En realidad el Día de los Muertos empezó cuando los españoles vinieron e introdujeron el catolicismo y se mezcló con la cultura azteca.
Los españoles celebraban algo llamado “Día de los Santos” y los aztecas celebraron a la Dama de los Muertos. A lo largo de la historia estas dos culturas se mezclaron y se convirtieron en el Día de los Muertos que vemos hoy en día.
Durante el Día de los Muertos se puede observar mucha cultura hispana: Desde la música, la comida, las flores, los vestidos y el arte.
Todo forma parte de su cultura y se puede ver alrededor del mundo. Familias crean ofrendas para los que han fallecido pero no es algo simple. Todo lo que tienen las ofrendas tiene un significado especial para cada familia.
“El Día de los Muertos no es solo para limpiar las tumbas del ser querido. Es querer traerlos de vuelta”, dijo la maestra de herencia hispana y lectoescritura, Sarahí Vega García.
El Día de los Muertos juega un papel muy importante en la cultura mexicana y trae muchas emociones cada año. Hay mucha importancia en las tradiciones y cultura que se enseñan durante la celebración del Día de los Muertos. Muchas familias tardan más de una semana en preparar los altares para que puedan honrar a los que no están aquí.
El Día de los Muertos provoca muchas emociones. Hay felicidad, amor y tristeza.
“Me siento un poco triste mirando las fotos de mis abuelos pero también me gusta mirarlos otra vez”, dijo Berta Lopez Carillo, estudiante de tercer año.
