Las preocupaciones por la discriminación racial y las detenciones injustas por parte de ICE siguen presentes en escuelas de todo el país durante este nuevo año escolar. Aunque las escuelas se consideran zonas fuera del alcance del ICE, para muchas familias siguen siendo motivo de miedo. En Portland, las protestas por la presencia de la Guardia Nacional y las acciones de ICE han encendido debates sobre la seguridad y los derechos de los inmigrantes.
Las escuelas, junto con iglesias y otros espacios comunitarios, son consideradas “lugares sensibles”, donde ICE tiene restringidos los arrestos. Pero cambios recientes en las políticas federales han relajado esas restricciones, como el programa 287(g). Este programa permite que el ICE trabaje con la policía local y les dé autoridad para realizar tareas de control migratorio. Casos como el de un estudiante nacido en Estados Unidos que fue detenido frente a su escuela en California muestran los riesgos de aplicar estas medidas cerca de centros escolares. El programa 287(g) podría hacer que incidentes así sean más comunes.
“Creo que los estudiantes deberían poder aprender en un ambiente seguro e inclusivo, sin vivir con miedo. Cuando el ICE participa en perfiles raciales que apuntan a estudiantes por su apariencia, idioma o estatus migratorio asumido, se violan los principios básicos de justicia e igualdad,” dijo Gavin Smith, estudiante de último año.
Muchos estudiantes en Oregón comparten estas preocupaciones sobre cómo las políticas migratorias afectan la seguridad escolar y la confianza en la comunidad. Aunque ICE rara vez actúa directamente en las escuelas, el temor que genera puede afectar el sentido de pertenencia de los estudiantes.
“En Portland, el edificio de ICE ha causado protestas y tensión política. La gente ha estado manifestándose porque Trump mandó a la Guardia Nacional,” comentó Kenyon Thompson, estudiante de último año.
Mientras el debate migratorio sigue a nivel nacional, las escuelas de Oregón enfrentan el reto de proteger tanto la seguridad emocional como física de sus estudiantes. La preocupación por la discriminación racial demuestra que la educación y la inmigración están profundamente conectadas en Estados Unidos.
